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Columna
Agua: el despertar de múltiples sentidos

Para definir y determinar los sabores correspondientes y característicos de cada agua es necesario precisar la composición mineral de cada una, la región de donde proviene y si es mineral natural.

Para saborear un agua, al igual que un té, se necesita serenidad y pasión por descubrir las sensaciones, no solo de un producto, sino también de un bien y un recurso que es indispensable para la vida.
Como sommelier, es importante destacar la composición mineral de cada agua, la región de donde proviene y si es agua mineral natural, para poder definir y determinar los sabores correspondientes y característicos.
Dentro de las aguas podemos encontrar al agua potable, a las envasadas -las cuales son potables y se comercializan en botellas-, las minerales naturales -que son las que se envasan en la misma surgente subterránea y tienen propiedades minerales- y las mineralizadas, que pueden ser aguas minerales a las que se le agregan minerales o aguas potables con agregado de minerales, con estricto control de los minerales adicionados.
Un tema fundamental durante el transcurso del taller donde enseño a catar diferentes aguas es la clasificación de las aguas minerales.
Podemos diferenciarlas por su mineralidad:
• Agua mineral natural.
• Agua mineralizada.
• Agua de manantial.
Por el contenido gaseoso:
• Agua no gasificada.
• Agua naturalmente gasificada.
• Agua gasificada artificialmente.
Por su composición mineral:
• Alcalina.
• Bicarbonatada.
• Salina.
• Acidulada.
• Cálcica.
• Magnésica.
• Otras.
Esta clasificación influirá finalmente en las características de cada una de las aguas.
Por otro lado, se describen las temperaturas de cata y de consumo, tanto para aguas sin gas como para aguas gasificadas, una clasificación de las distintas aguas minerales premium nacionales e importadas, sus sensaciones organolépticas, cada uno de los descriptores aromáticos y gustativos, y los diferentes maridajes que se pueden aplicar a cada una de ellas.
En términos generales, el agua mineral es un agua apta para el consumo, que proviene de un yacimiento subterráneo o un estrato acuífero, que mantiene siempre un mismo caudal y composición mineral, que posee pureza microbiológica original y se la envasa en el lugar de origen.
En nuestro país hay varias regiones que tienen climas y suelos óptimos para aguas de gran calidad, como Mendoza, toda la región litoral -donde se halla el acuífero Guaraní- y muchas regiones de la Patagonia.
En las catas de aguas premium se analizan y describen las características más destacadas de cada agua y su diferencia de sabor entre cada una de ellas. Hay aguas que son más ligeras en boca y otras que son más intensas y persistentes debido al TDS (Total de Sólidos Disueltos).
Los minerales que aportan intensidad son los bicarbonatos, el sodio, el calcio y el magnesio, entre otros.
Entre las aguas premium que se encuentran en el mercado sobresalen Tesoro Andino, Güssfeldt, Gota y Lauquen, entre otras.