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Panorama
Un hotelero en la Casa Blanca

Para asombro de todo el mundo, el 8 de noviembre Donald Trump fue elegido como el nuevo presidente de Estados Unidos, tras haber obtenido una victoria contundente sobre la candidata demócrata Hillary Clinton.

Además de destacarse como constructor, celebrity y personaje de un reality show, el controvertido magnate es también presidente de una cadena hotelera: Trump Hotels. Se trata de un negocio familiar surgido en 2007 cuya gestión está actualmente en manos de sus tres hijos: Donald Jr., Ivanka y Eric Trump.
Según indicaron algunos expertos en los últimos meses la campaña de Trump dañó su negocio hotelero. En ese sentido, el comparador de viajes Hipmunk informó que Trump Hotels fue la única compañía hotelera cuyas reservas no crecieron en el último año, y que sobre el total de reservas del portal, había bajado un 59%.
Sin embargo, desde la cadena aseguran que la marca nunca estuvo en mejores condiciones, a lo que se suma que cuatro establecimientos consiguieron la máxima calificación AAA's Five Diamond List este año. Ivanka Trump manifestó que hubo "una trayectoria ascendente en las ventas. El cliente de Trump Hotels no puede ser encasillado. Tenemos millennials, gente del mundo del espectáculo, emprendedores, titanes de la industria y otros que empiezan sus carreras", añadió.
Aún así, algunos de sus clientes celebrities decidieron boicotear la marca. Pero eso no impidió que la cadena continúe expandiéndose y sumando proyectos. Tal es así que incorporará seis establecimientos de lujo hasta 2019. Dos de ellos ya se encuentran en operación: el Trump Rio de Janeiro (el primero de la marca en Sudamérica) y el Trump Hotel Washington DC, que demandó una inversión de US$ 200 millones y está emplazado en el edificio histórico del Correo de Washington, muy cerca de la Casa Blanca. Este último abrió sus puertas en septiembre entre protestas, y aspira a convertirse en el máximo exponente de lujo en la ciudad.
A principios del año próximo llegará el turno del Trump International Hotel & Tower de Bakú (Azerbaiyán) y del Trump International Hotel & Tower de Vancouver (Canadá). Mientras que en 2018 abrirán sus puertas el Trump Resort and Residences de Bali (Indonesia), y en 2019 el Trump Hotel Collection Lido, en Java.
Asimismo, Donald Trump le dijo a CNN que no descarta abrir un hotel en Cuba, destino al que le encuentra "cierto potencial". Y en poco tiempo se darán a conocer los detalles sobre una nueva marca lifestyle de la compañía, que todavía no tiene nombre. Según Ivanka Trump, "algunas propiedades simplemente no se corresponden con la marca Trump. Es común en las compañías hoteleras introducir marcas que no utilizan su nombre".
Respecto a la relación con el sector turístico, se sabe que Barak Obama está considerado como el presidente de Estados Unidos más comprometido con la industria, ya que mejoró la política de visados, incrementó la promoción de la marca USA y reanudó las relaciones con Cuba, entre otras acciones.
En esa línea, ésta será la primera vez en la historia en que un hombre del sector se sentará en el Despacho Oval. Según informó Travel Weekly, muchos agentes de viajes y turoperadores que comercializan los productos de Trump Hotels están satisfechos con el trabajo de la organización y no creen que la cuestión política los afecte.
Sin embargo, existen diversas problemáticas asociadas al apellido Trump: la quiebra de los hoteles y casinos Trump en Atlantic City (aunque los que cerraron sus puertas fueron sus actuales dueños y no Trump Hotels), la demanda relacionada con el Trump SoHo por parte de compradores que dicen haber sido engañados, y la interpuesta por la cadena contra los chefs José Andrés y Geoffrey Zakarian, quienes cancelaron sus planes para abrir restaurantes en el Trump International Hotel de Washington debido a los comentarios realizados por el presidente electo sobre los inmigrantes mexicanos.
Asimismo, en diciembre pasado los empleados del Trump Las Vegas votaron a favor de la representación sindical, pero desde entonces Donald Trump se ha negado a aceptar los resultados. Por ése y otros motivos días atrás un grupo de 400 trabajadores, sindicalistas y propietarios de puestos de tacos levantaron un muro simbólico en la puerta del establecimiento.
Son numerosas las aristas que hicieron y hacen de esta elección un hecho histórico, al que prácticamente nadie permaneció indiferente. Los ojos del mundo están puestos en Estados Unidos. Sin embargo, desde la misma noche en que ganó en las urnas, el tono y el discurso del presidente electo Trump parece tener poco en común con el candidato republicano Trump... Habrá que esperar para ver si habrá diferencias entre el discurso y los hechos.