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Columna
Claves para la consolidación definitiva del turismo de reuniones en Argentina

La profesionalización, el desarrollo de nuevos destinos y centros de convenciones, la hospitalidad, y la existencia de un plan estratégico de desarrollo y promoción en conjunto entre el Estado y el sector privado, son los motores para el alcance de los resultados.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), en 2015 el turismo significó el 10% del PBI mundial; 1 de cada 11 empleos y el 30% de las exportaciones de servicios. El buen comportamiento del sector contribuyó al crecimiento económico y a la creación de empleo en varias regiones del mundo.
Argentina alcanzó ese año aproximadamente 5,7 millones de arribos de turistas no residentes, mostrando desde 2003 hasta 2015 un crecimiento de dichos arribos del 92%, con un promedio de crecimiento anual del 6%. Respecto de la ocupación hotelera, durante 2015 un total de 19,5 millones de turistas residentes y no residentes se hospedaron en establecimientos hoteleros y parahoteleros, alcanzando aproximadamente 46,8 millones de pernoctaciones.
El turismo de reuniones (concepto que contempla todo el movimiento turístico derivado de la organización de eventos) es una de las actividades que continúa creciendo. En 2015 se identificaron 4.708 reuniones en nuestro país: 4.063 Congresos y Convenciones (C&C), 497 Ferias y Exposiciones (F&E), 296 Incentivos (INC) y 148 Eventos Deportivos Internacionales (EDI). Más de 5,1 millones de asistentes turistas (entre nacionales y extranjeros) y 7,3 millones de asistentes locales se movilizaron para asistir a C&C y F&E.
El gasto promedio durante la estadía de los turistas nacionales asistentes a C&C fue de $ 4.826; en tanto que para los turistas extranjeros fue de $ 12.409.
El gasto promedio durante la estadía de los turistas nacionales asistentes a F&E fue de $ 2.636, mientras que para los turistas extranjeros fue de $ 6.894.
El resultado de ello es que Argentina en general, y la Ciudad de Buenos Aires en particular, se encuentran entre los líderes mundiales y continentales entre los destinos para este tipo de eventos.
Según el ranking International Congress & Convention Association (ICCA), Argentina ocupa el 2° lugar a nivel sudamericano y el 23° a nivel mundial entre las sedes del turismo de reuniones. De los 11 destinos argentinos ubicados en el ranking (con cinco o más eventos internacionales), la Ciudad de Buenos Aires fue por séptimo año consecutivo la 1° entre las ciudades de todo el continente americano, y posicionada en el puesto 26° a nivel mundial, superando a Nueva York, Río de Janeiro, San Pablo, Ciudad de México, Dubái, Shanghái, Fráncfort, Tokio, Washington y Vancouver.
Todo esto es consecuencia de factores tanto exógenos como endógenos de la industria. Entre los primeros, la vasta y variada oferta turística de Argentina, que entusiasma a visitantes por reuniones a quedarse y recorrer. Pero también se debe mucho a virtudes propias de la industria: la profesionalización creciente, el desarrollo de nuevos destinos y centros de convenciones, la existencia de un plan estratégico de desarrollo y promoción en conjunto entre el Estado y el sector privado. A lo que se suma la hospitalidad característica del turismo a nivel general en nuestro país. Todos estos aspectos son motores fundamentales para el alcance de los resultados.
¿Qué le hace falta, entonces, a nuestro país para terminar de afianzar ese crecimiento y consolidarse? Existen varias cuestiones sobre las que se puede seguir trabajando, pero todas están vinculadas a un solo concepto: federalización. Y por federalizar no se hace referencia a distribuir geográficamente las reuniones con las que ya contamos, sino en acompañar a los destinos en el interior del país a emular a la Ciudad de Buenos Aires (que actualmente acapara el 24% de las reuniones del país), promocionándolos para que puedan captar nuevas reuniones, profundizando el proceso de profesionalización que siempre impulsamos desde la AOCA, vinculándose con empresas locales para que los elijan para sus eventos, y trabajando con las empresas internacionales para que traigan sus reuniones a nuestro país.
De las mencionadas 4.708 reuniones realizadas en 2015, el 65% se concentró en apenas 10 localidades. Mientras que el 35% restante se dividieron en 287. Esto demuestra que hay una extensa oferta de destinos en condiciones de recibir a todos estos eventos. No debemos pensar que los destinos del interior están en desventaja por no contar con aeropuertos internacionales. Al contrario: debemos explotar la ventaja que tienen a nivel atractivos turísticos.
Por todo lo expuesto, es fundamental continuar con el desarrollo de acciones de promoción de los destinos dentro de nuestro país y en el resto del mundo.