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Eficiencia energética: reflexiones y soluciones

Consumir y producir energía de manera inteligente e innovadora. Ése es el desafío que nos plantea la eficiencia energética, un reto que deberemos asumir entre todos si queremos paliar los efectos del cambio climático.

Por Pablo Greco, especialista en energía solar y director de Hissuma Solar.

 

Como nunca antes, la energía y el cambio climático están presentes en la agenda pública. Según datos de Naciones Unidas, entre 1990 y 2010 la cantidad de personas con acceso a energía eléctrica aumentó en 1.700 millones. Sin embargo, una de cada cinco personas aún no tiene acceso a la electricidad y, aunque la demanda crece, sigue dependiendo de los combustibles fósiles, que son los que más contribuyen a la emisión de gases del efecto invernadero.

Frente a este panorama, tenemos la oportunidad de reflexionar y buscar soluciones que fomenten el uso eficiente y responsable de la energía, fuentes energéticas renovables y políticas públicas que contrarresten el cambio climático.

Se piensa que la eficiencia energética implica únicamente producir energía renovable (solar, eólica, etc.). Sin embargo, cuando hablamos de eficiencia lo primero que tenemos que pensar es cómo cuidar los recursos que tenemos, ya que es mucho más barato ahorrar energía que producirla. A nivel mundial, hoy se está trabajando en tres aspectos: ahorro energético, generación sustentable y acumulación de energía. Los tres puntos anteriores unidos nos llevan a lo que denominamos “smart grid”, la red eléctrica inteligente, en la cual las generaciones, acumulaciones y consumos se encuentran unidos, trabajando bajo un sistema inteligente que activa y desactiva los mismos de manera automática, haciendo que todos los usuarios seamos productores, acumuladores y consumidores de energía.

La eficiencia no implica renunciar a la calidad de vida, sino obtener los mismos bienes y servicios energéticos empleando menos recursos, de una forma inteligente. Se trata también de generar y fomentar la producción de energía a través de fuentes limpias, como la solar o la eólica.