
Las papas fritas tienen su palacio. Las pizzas, su imperio. Una brigada se encarga de servir parrilladas en San Telmo. Y las milanesas cuentan con un espacio que reúne a los fanáticos de un plato clásico de la gastronomía argentina. Escudo, socios y un lugar de encuentro son algunos de los condimentos de un club social y deportivo que rescata este proyecto gastronómico.

La cadena Four Seasons ostenta una de las reliquias porteñas de la Belle Époque: La Mansión Álzaga Unzué, que fuera propiedad del estanciero Félix de Álzaga Unzué y su mujer, Elena Peña Unzué. Hoy, recientemente restaurada, forma parte del Four Seasons Hotel Buenos Aires y alberga a las celebridades que visitan nuestro país.

De un tiempo a esta parte surgieron opciones prácticas para el cuidado de las mascotas: hoteles especiales para ellas. Son principalmente a caninos, aunque muchos aceptan gatos, pájaros, iguanas, tortugas y hasta peces.

Presidentes, personajes afamados mundialmente y familias acaudaladas de nuestro país y Europa fueron huéspedes de este establecimiento, que tuvo su esplendor entre 1920 y 1940, hasta que cayó el nazismo: sus dueños eran amigos de Hitler.

Combinar la visita a un museo con la degustación de propuestas exquisitas se fue convirtiendo en una tendencia a nivel global. Buenos Aires se sumó a la movida y en la actualidad son numerosos los espacios de arte en los que se instalaron establecimientos gastronómicos.